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Mostrando las entradas de enero, 2025

Ya no puedo escucharte nunca más.

"Hace meses que despierto pensando en su figura recién levantada, duermo pensando en que despertará tras un lindo sueño, y así duermo tranquilo. El sol espera tu despertar, porque le encanta escucharte levantarte malhumorada, la luna espera que cierres los ojos para salir porque no quiere que brilles más que ella. Tienen envidia, yo creo que eres hermosa como un atardecer, y la dueña de mis sueños sin preguntar, me queda agradecer, y despertar con tu voz dormida preguntando si dormí hoy... No querrás saberlo, pero soñé contigo y eso me permite sonreír, otro día esperando para volver a dormir escuchando los suspiros somnolientos de mi princesa" Eso fue lo último que te escribí, luego dejé mis manos quietas y cerré los ojos. Dónde quiera que estés pretendo volver a verte, en esta vida o en la siguiente, en este sueño o en el próximo; es algo incoherente porque por mas esfuerzo que haga, no estás aquí. Las noches perdieron gracia, prefiero hasta dormir, pero la energía en el día...

El costo de quererte.

Desde que viví el día más feliz de mi vida, sabía que llegarían a cobrarme el día más triste. Ver ese anillo en tu dedo me hizo vivir en el cielo cada día de nuestra convivencia, sin embargo, tu cuerpo débil te haría caer y empezar nuestro descenso al peor de los infiernos. ¿Cómo vivir sabiendo que cada momento podría ser el último? Un contador que cuenta nuestras horas como un juego a contrarreloj, pero no puedo hacer nada para detenerlo. Nuestras paredes pintadas por nosotros se volvieron pasillos genéricos, personas de blanco nos dicen una y otra vez cosas obvias. Nos cansamos, nos agobiamos, son tan deprimentes los finales escritos. Me gustaría inventar un final propio para nosotros, más fiel a nuestra vida y no tan dramático como nuestro deceso. Un dolor en el pecho me detiene, no sé como seguir nuestra historia sin ti, me repetiste muchas veces que no vivirías para siempre y no quise creerlo. ¿Por qué no es eterno lo precioso? ¿Por qué tu enfermedad no se enferma de culpa de hace...