4: Agarponis herido.
Pobre agapornis herido, en su peor momento lo encontré. Tirado en el suelo esperando su final, su resistencia al cubrirlo me hizo pensar que no quería ser salvado, pero no tengo un corazón tan malvado como para dejarlo morir. Lo cuidé y sané sus heridas con poca experiencia y mucha voluntad, con el pasar de las semanas pareció mejorar fisicamente, pero su mirada cargaba un vacío que nadie podría llenar. Dicen que el agapornis es el pájaro del amor, y por el desastre solitario en donde lo encontré, puedo entender que no perdió algo, sino alguien. Camina despacio por la casa, no puede volar, pero mira por la ventana a otros pares que si. El ala rota no es su dolor más profundo, reconocería la tristeza en cualquier parte del mundo. Una lágrima cae por sus plumas cuándo dos pajaritos se paran en un cable de luz, se ven tan lindos juntos, sintiendo el calor que otros perdimos. Me parte el corazón, no me alejo de él para compensar al menos un poco esa soledad constante, y con el tiempo me d...