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Mostrando las entradas de junio, 2024

Erizo en invierno

Ella clavó sus espinas en mi corazón, pero aún así no quise soltarla. Me aferré cual erizo en invierno, no encontramos la comodidad entre nuestros cuerpos, entonces con miedo le pregunté si podía quedarse hasta que el frío pase. Ella sonrío y me dijo que lo pensaría, los días pasaban y mientras esperaba la resolución, soportaba el dolor de sus espinas. Claro que podría sobrevivir sin este amor, pero ya pasé por esto tantas veces. La rutina se repite como un bucle, enamorarse y entregarlo todo para volver al punto donde todo acaba. No quiero volver a intentarlo, pero si pierdo toda esperanza, me congelaré en una esquina de mi habitación, hecho una bola de lágrimas, un cubo de lamentos, una barra de ansiedad.  Traté de alejarme un poquito, quizá si encuentro la distancia perfecta ella no quiera desaparecer de mi campo de visión. Puede que necesite una que otra caricia, o puede que esté bien mirándola a lo lejos; lo único seguro es que perderla dolerá mucho más. Pero, ¿Cuánto más se p...

Escucharte respirar

Si el mundo viera lo que esconden tus manos vergonzosas, abajo de ellas la sonrisa más linda. Sería sencillo hacer feliz al triste, sano al enfermo, enérgico al cansado. Para ellos sería como presenciar un milagro, uno que ya conozco y desde que lo vi vuelvo a sonreír una o dos veces por día. Si el mundo conociera el camino que recorriste, la hazaña que lograste, te pedirían fotos y darías charlas para darles la esperanza que te faltó. Eres la mujer valiente que venció al destino, decidiste ser lo que quisiste y no para lo que naciste. Te reíste de la adversidad con tu voz tímida, aunque no gritaste, hablaste más fuerte que el dolor interno. Usaste la fuerza que te quedaba para mover una piedra enorme, era ese el camino que debías cruzar. Sigues ocultando tu rostro, quizá piensas que es el mismo de antes y nunca te gustó, pero hoy le gustas a más de un inadaptado. Me incluyo, aunque más que hablar de ello, prefiero hablar de ti, la mujer que admiro. Sé que muchos males siguen atormenta...