Escucharte respirar

Si el mundo viera lo que esconden tus manos vergonzosas, abajo de ellas la sonrisa más linda. Sería sencillo hacer feliz al triste, sano al enfermo, enérgico al cansado. Para ellos sería como presenciar un milagro, uno que ya conozco y desde que lo vi vuelvo a sonreír una o dos veces por día.

Si el mundo conociera el camino que recorriste, la hazaña que lograste, te pedirían fotos y darías charlas para darles la esperanza que te faltó. Eres la mujer valiente que venció al destino, decidiste ser lo que quisiste y no para lo que naciste. Te reíste de la adversidad con tu voz tímida, aunque no gritaste, hablaste más fuerte que el dolor interno. Usaste la fuerza que te quedaba para mover una piedra enorme, era ese el camino que debías cruzar. Sigues ocultando tu rostro, quizá piensas que es el mismo de antes y nunca te gustó, pero hoy le gustas a más de un inadaptado. Me incluyo, aunque más que hablar de ello, prefiero hablar de ti, la mujer que admiro.

Sé que muchos males siguen atormentando tu existencia, ellos no entienden lo valioso de tu historia. Quisiera susurrarte los mejores elogios para combatir las tristes inseguridades. Quisiera decirte algo bonito cuando una fea voz se cruce por tus oídos. Sé que es difícil ser tú, no pretendo igualar tu camino, pero quiero seguir tus pasos para encontrar un tesoro que veo de lejos. Ahí estás, a salvo en un lugar donde muchas personas quisieran estar. Merecías más que un pozo oscuro, porque vivir allí no era digno de tu luz. Merecías más que la corona de espinas lastimando tus ideas, se ve mejor transformada en una tiara de princesa que brilla como tu futuro. Merecías más que la tragedia que siempre predicabas, porque tu trágico final se transforma en un triste desenlace, que con el tiempo se transforma en un final feliz.

Amo escucharte respirar, por eso tenerte lejos es un castigo diario. Sin embargo, desde aquí puedo sentir la felicidad que inhalas, la tristeza que expulsas; hasta mi hogar llega el suspiro de una mujer feliz, o que pelea por serlo. Me motiva escucharte, más que cualquier charla motivacional, porque escucharte respirar significa que tenemos tiempo, y así como la cruel vida no te detuvo, ninguna pared será lo suficientemente grande. Sé que tu vida está lejos de la mía, parece que vivimos a un mundo de distancia, y aunque si son muchos kilómetros, estamos unidos por un abrazo que todavía no sentimos. Cuando te sienta tan cerca será un día especial, ese día podrás ver la sonrisa más sincera, sentir el corazón más golpeado palpitar emocionado, recordando una historia hermosa, que termina en ti, que termina en nosotros.

Comentarios

  1. Me endulza el alma leer tus cálidos escritos, retumban tus palabras buscando un sentido.

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