La enfermedad que te consume

Si pudiera ocultarme para siempre en tu sonrisa, ¿Abandonaría para siempre mi sueño de un futuro mejor? Podría soñar con ser feliz, de una manera simple, de una manera hermosa. Sin embargo, algo me sigue empujando a un vacío estúpido, parece que allí pertenezco. Quise amarte, pero no se como se hace, porque mi concepto de amor choca con tu percepción del mundo, y así muere el nosotros. Quizá fue mi culpa, aquí mi consecuencia, otra vez llorando solo en noches que quisiera dejaran de pasar. 
Si pudiera dormir cada día entre tus brazos, no volvería a tener insomnio, dormiría lo suficiente para despertarme con alegría. Sin embargo, quien me abraza es un dolor insoportable, me estruja sin compasión, como queriendo consumirme, hacerme desaparecer. Aquellas noches son un recuerdo que vuelve a diario, no supe valorarlas y ya no puedo vivirlas. Me aferro como puedo a lo que tengo y eso no es más que una almohada lejana a tu cuerpo.
Si pudiera hablar con el complemento de tu respuesta, quizá dejaría salir un mal que hace tiempo me lástima, porque vive dentro de mi como la enfermedad que te consume, la mía es diferente pero se parece en aquello de no dejarnos respirar. Hablo de forma desesperada y nadie me entiende, quizá porque las palabras corren a tu velocidad, porque te recuerdan. Puede que mi coherencia se haya perdido en tu mirada, y como no te encuentra nunca volverá. 
Si pudiera tomaría el mal que te consume, lo uniría a mis males para destruirlos todos juntos. Puedo intentar resolver los problemas que nunca quise afrontar, las debilidades que me limitan, los dolores que me matan. Quisiera eliminar eso de una vez, pero no puedo solo.
Pareces no entender el significado de un amor, así como la vida no entiende lo que significa que no estés aquí. A veces veo los edificios caer, las nubes grises, las personas caminando cabizbajos por calles que ya no caminas, te extrañan... o te extraño, no se como decirlo para que duela menos. 
Acaricia mi cabeza, una vez más, o sigue haciéndolo para siempre en el recuerdo de aquel día que nunca morirá. Más yo cambiaré, me volveré viejo, todas las noches espero verte al día siguiente... quizá pueda cuando... mi corazón cansado... mi cabello gris... mi piel lastimada... mi vista atrofiada... mi cabeza dañada... cuando algo más fuerte que tu amor me termine consumiendo.

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