Nuestra noche se acaba.

Las noches son vacías, doy vueltas en mi cama, intranquilo, estiro la mano y no puedo encontrarte. Tenerte conmigo fue la peor de las costumbres, ahora no puedo dormir sin el calor de tu cuerpo. Créeme, me congelo, aún en verano mi piel está fría porque necesita tu contacto. La lejanía de tus piernas hicieron de mis dedos simples pedazos de carne, y la ausencia de tu fuego hizo de mi corazón un cubo de hielo. No se si podré levantarme mañana, y de dormir no hablemos, ningún ángel me despierta, no existe ningún movimiento en esta cama vacía. Antes escribía con magia, sentía con euforia, te besaba con pasión; ahora que no estás mis movimientos son lentos, ya no siento cosquilleos, murieron las sonrisas espontaneas, mi cuerpo impulsivo desespera al abrazar el aire que alguna vez compartimos. Quizá sea lo último que quieras escuchar, pero yo ya no escucho desde que tus sonidos escaparon de mi habitación, aquellos quejidos nocturnos retumban en mis paredes, pero son meros fragmentos de un concierto antiguo. La nueva música es triste, aburrida, incomparable a lo que supimos crear. 

¿Qué escribo? Si no te escribo a ti, a tu tímida presencia, a tu descontrolada personalidad escondida, a nuestras aventuras en la ciudad perdida, a nuestro tiempo infinito... Si era nuestro e infinito, ¿Por qué se ve tan lejano y finito?... Debo admitir que estoy atrapado en nuestra noche eterna, duró tanto que jamás pude salir de allí, y ahora que no estás, dejo la puerta abierta esperando que por algún milagro te asomes despacio. Cuéntame tu día aunque nada haya pasado, muéstrame tus uñas recién hechas, acomoda tus lentes con delicadeza, simula estar molesta para destapar tu sonrisa natural con mis tonterías, tengamos una conversación increíble mientras caminas por nuestro espacio, los sentiré como pasos en la luna para que duren más tiempo; finalmente, tírate, déjate caer conmigo para sentirnos uno de nuevo. 

¿Dónde estas? Veo mi celular, quizá me escribas por última vez. La espera es molesta, pero en el techo veo una recopilación imaginaria de nuestros mejores momentos. Voy a quedarme aquí, por si quieres volver, y si las horas finalmente pasan y nuestra noche acaba.... Te dejo un "adiós" desde el lugar más frío del mundo.

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