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Todo estará bien

Eres el sol que llegó para alumbrar mis días, si te mueres se apaga mi llama interior y dejo de ver, todo se vuelve oscuro cual eclipse eterno. Eres la luna que me inspira por las noches, la que no me deja dormir para escribir las mejores historias; si te vas quizá duerma para siempre y el mundo no vuelva a ver un rastro de mis palabras.  Eres el beso que me despierta, la mirada que me levanta, la mano que me lleva, el cuerpo que se tira sobre mí haciéndome recordar por qué sigo respirando. Vida, de eso se trata, y tu existencia representa lo mejor de la mía. Si desapareces, contigo desaparece mi rutina, porque no imagino ni las mañanas ni las noches en una cama solo, dolorido por la falta de sonrisa.  Eres la voz que escucho, temo enamorarme tanto de tus sonidos que no pueda escuchar nada mejor. Eres la única persona que sabe escucharme, por más tonterías que suelte, y temo no poder hablar con alguien más en un entorno experto en ignorar. Tantas malas costumbres he creado por...

La enfermedad que te consume

Si pudiera ocultarme para siempre en tu sonrisa, ¿Abandonaría para siempre mi sueño de un futuro mejor? Podría soñar con ser feliz, de una manera simple, de una manera hermosa. Sin embargo, algo me sigue empujando a un vacío estúpido, parece que allí pertenezco. Quise amarte, pero no se como se hace, porque mi concepto de amor choca con tu percepción del mundo, y así muere el nosotros. Quizá fue mi culpa, aquí mi consecuencia, otra vez llorando solo en noches que quisiera dejaran de pasar.  Si pudiera dormir cada día entre tus brazos, no volvería a tener insomnio, dormiría lo suficiente para despertarme con alegría. Sin embargo, quien me abraza es un dolor insoportable, me estruja sin compasión, como queriendo consumirme, hacerme desaparecer. Aquellas noches son un recuerdo que vuelve a diario, no supe valorarlas y ya no puedo vivirlas. Me aferro como puedo a lo que tengo y eso no es más que una almohada lejana a tu cuerpo. Si pudiera hablar con el complemento de tu respuesta, quiz...

Madrugada

El hombre es feliz, o aparenta serlo, pues no hay nada que le indique lo contrario. Esboza una sonrisa a la par de otras sonrisas cercanas, nada parece arruinar un momento único, la paz conjunta que bloquea un caos individual. Aquel hombre disfruta de las voces externas, las palmadas amistosas, los besos en la mejilla, los gritos de euforia. "Que bueno es vivir" piensa, pero no dura para siempre. El problema empieza cuando cae la noche, la gente comienza a irse, y el hombre se queda solo. La mentira cae con el sol, el cielo oscuro representa una justa tristeza. El hombre se da cuenta que ya no puede sonreír, y empieza a buscar situaciones desesperadas que le hagan recuperar esa sensación de alivio. Nadie responde, porque mientras más pasan las horas, menos gente hay. Se escuchan las respiraciones leves de tus seres queridos, que sueñan con algo bonito, o tienen una pesadilla; de cualquier forma están lejos de ti. La llamada ansiedad toca la puerta, haciendo revivir momentos h...

No te mueras solo

Sostén mi mano, no me sueltes. Sé que no puedo hacer nada para detenerte, estoy llorando porque no quiero que te vayas, pero si debes hacerlo, no lo hagas solo. Es lo único que te pido, no pienses que te abandonaron porque siempre estaré aquí, atento a lo que necesites, para escucharte en tu peor momento o celebrar en tu gran alegría. Esa es mi responsabilidad y mi deseo, porque, mi amigo, de eso se trata querer, de aceptar lo negativo para disfrutar lo positivo, y te quiero tanto que no tengo miedo de vivir entre líneas rectas. Lo que te dan, te lo quitan, y toda sonrisa tiene un costo. No me importa sufrir contigo, quiero hacerlo. Ojalá todo pase y no sufras más, pero si es que nunca para comparte ese dolor. La carga se hace insoportable para uno, créeme, así no lo lograras, ni el fracaso ni el triunfo. Podemos fallar, fallemos juntos, pero al menos intentemos sobrevivir. No tengo tu valentía, pero fingiré igualarla para no dejarte solo en un entorno que te odia, o eso crees. Hay tan...

Duele

 Duele, como caminar descalzo sobre vidrios rotos. Duele, como la mordida de un perro, como un corte en el brazo, como un golpe en la cara. Duele, como el rechazo de un amor, como la traición de un amigo, como la muerte de una madre. Es un dolor inexplicable, que se repite como una tortura eterna, cada día, cada hora. ¿Por qué no puede parar? Es mi propia enfermedad, una herida mortal que no quiere mostrarse por miedo a ser curada, Ella se esconde y por eso no se que decirles a las personas cuando me preguntan "¿Como estas?". Con los años, dicho mal crece y mi cuerpo se vuelve oscuro. Ya estoy cansado de sufrir en un lugar que odio, viendo sufrir a la gente que amo, y olvidando una utopía que parece cada vez más lejana.  Las ideas dañinas toman el control de mi cuerpo y me transforman en una persona deprimente, pesimista. Un error pequeño se vuelve enorme, la culpa de no poder mejorar te abruma; sientes que estás fallando y en tu visión limitada, seguirás fallando hasta que y...

Quisiera ser como ella

Tus piernas libres se enredan con las mías y acabamos atrapados, tu voz pidiendo que despierte hace que mis sueños se aburran de existir, tus pequeñas manos acariciando mi cabello descuidado, es como abrir los ojos en el mejor día, todos los días de tu vida. Me siento un explorador encontrando el tesoro más buscado, el pensador encontrándose con la idea que cambia todo su pensar, soy un político rodeado de poder, un nadador perdido en aguas calmadas, no se como describir la fortuna que representa despertar contigo. Me levanto y un espejo cruza mi camino, mientras me observo, pienso que deberías ser tu la que estés delante mío. Una belleza natural hace un gran contraste con mi limitada presencia, mi suspiro pesado no se compara a tu respirar calmado, me limito a inflar el pecho y no sentir nada más que mi corazón. Estiro mi mano buscando tocar su reflejo, pero más que eso, quisiera tocarme. Rozar mi presencia cristalina como si fuera la tuya, pero solo veo mis ojos llorosos representand...

Quisiera ser camaleón

 Quisiera ser camaleón, para vivir camuflado entre la gente que más quiero. No pertenezco aquí, no quisiera irme, pero quedarme no es viable si no cambio de color. Depredadores se encargarán de eliminarme, y si no sucede, la amenaza permanente hace de esta vida un verdadero infierno. Quisiera no lastimarlos, no molestarlos, y no dañarme a mi mismo con las lanzas que apuntan a mi pecho. Quisiera conversar sin generar rechazo, quisiera conocer sin miedo a que me conozcan. Quisiera trabajar de algo que me gusta, o inventarme un trabajo que más que dinero me de felicidad. Seguiré cambiando mis colores constantemente para que nadie se de cuenta de que sigo aquí, oculto, intentando hacer de alguna idea absurda una realidad. Sin embargo, no lo consigo y pienso en alternativas, porque solo quisiera disfrutar de la vida como ellos lo hacen. Quisiera enamorarme, ser amado, crear un futuro con una emoción presente y una ilusión futura, que pasen los años y recordemos porque decidimos seguir...