3: Mi extraordinaria, ordinaria vida
Los números que contamos para pagar las cuentas me preocupan, pero cuando pienso que no podremos salir de esta, me dices que cambie la perspectiva, porque esos números son insuficientes para calcular la cantidad de amor que nos tenemos. La ropa sucia acumulada en el cesto me genera estrés, sabiendo que no debo dejar esa tarea para después, entonces apareces cantando, tomando una prenda con gracia y encanto, las melodías volverán esta experiencia un musical en el que somos protagonistas. La cocina desordenada me empuja a la profunda frustración, abres la puerta y apareces con ingredientes y una idea tan maravillosa como peligrosa, pero tu confianza me convence, lavo los platos para usarlos inmediatamente, porque tu obra maestra debe tener una excelente presentación. Antes pensaba que la soledad era mi destino, me convencía de que los pensamientos negativos eran parte de mi naturaleza, los combatía con humor o alcohol. Esperaba un deceso tranquilo, quizá dormido viendo televisión en mi ...