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Ataque de ansiedad a la madrugada

Respira, no estás muriendo Es tu boca ignorando el aire que pasa Es tu corazón olvidando su leve latir Es tu cuerpo creando un ilusorio final Estarás bien, sigue respirando Abajo mamá está durmiendo Al otro lado del mundo, alguien piensa en ti El sol descansa, la noche acecha Solo eres la víctima de un falso sentir No estás solo, resiste Con el pasar de las horas, tu dolor será un recuerdo Aprenderás a vivir más allá del ser ansioso Y si piensas en el final con la intensidad de un triste Vuelve a estas palabras Quédate quiero o sal corriendo, pero no te rindas El nuevo día te espera, augurando un despertar mágico Una vida plena Un abrazo de bienvenida Una risa sincera Todo lo que puedes hacer al estar vivo Pero para eso, debes seguir respirando

La mantis.

 Una mantis religiosa entró por la puerta de mi balcón, abierta para que entre el aire fresco de la noche. Tuve miedo, la criatura se posó tranquilamente en la pantalla de mi computadora, y me miró, moviendo sus manos como si quisiera decirme algo, su presencia casi humana me hizo sentir incómodo. Recordé los videos de bichos siendo decapitados y devorados por esta máquina asesina. "¿Seré la siguiente víctima?", pensé, pero ella siguió caminando. Traté de ahuyentarla, hacer que volara fuera y no sea un problema para mi, porque tampoco quería matarla, o morir en el intento. Volando recorrió la habitación, descansando en un sillón, en el tacho de basura y en la biblioteca. Tras observarla durante varios minutos me di cuenta que su presencia desafiante, era más bien un pedido de auxilio. Estaba desorientada, quizá el mismo miedo que yo le tuve, lo tenía al ver mi tamaño. Esperando su siguiente movimiento, me quedé dormido en la silla, y al despertar ya no estaba.  Llegué a la co...

¡Buenos días, princesa!

Hoy no dormí esperando el amanecer, me senté a admirarlo emocionado como si fuera la primera vez. Creí que semejante espectáculo sería mínimamente comparable a la belleza de su sonrisa, y me equivoqué. Mientras el sol aparecía mis lágrimas caían el suelo, formando un pequeño charco. Por un instante recordé a mi princesa dormida en una cama desordenada y sonreí, verla levantarse y escuchar su voz recién despierta fue el mejor motivo para volver a dormir, porque luego me visitaba en sueños y compartíamos aventuras que por la distancia eran imposibles de vivir. Era mágico, y hoy me duele no hacerle bien a la persona que más bien me hizo, porque soy un príncipe apagado, y lo hermoso del color azul fue mi condena, al dejarme tirado en los momentos donde ella me necesitaba más fuerte. Toda persona tiene un límite y quizá llegó al suyo, pero también tenemos la voluntad para recuperarnos de las caídas constantes, porque nunca cesan, y tampoco estamos solos para afrontarlas. Quisiera que agarr...

El alien.

Debo confesar con cierta tristeza que no podrás verme con los mismos ojos. No volverás a sonreír cerca, ni a darme palabras de aliento... lo entiendo, pero existe un peso en mi que debo quitar, porque lo he cargado durante años. Debo confesar, que no soy de este mundo, por las descripciones que otros dan, deberías llamarme "alien". Habito en la tierra pero miro con melancolía la luna, porque soy de allá, hace mucho tiempo me caí y jamás volví, por eso nunca me sentí propio. Es que desde arriba veía a los humanos felices, creí que podía ser como ellos, y escapar de la prisión de soledad. En cierto modo, logré mi cometido, te conocí y eso significó no volver a sentirme solo. Sin embargo, me di cuenta que vivir implica sacrificios que me superan. Adaptarme a ser humano es más difícil de lo que parece. Ustedes son peligrosos, se matan entre si buscando paz, y créeme que no tengo miedo de morir, a veces miro a la muerte como en un duelo antiguo, nos quedamos quietos hasta que se ...

Nuestra noche se acaba.

Las noches son vacías, doy vueltas en mi cama, intranquilo, estiro la mano y no puedo encontrarte. Tenerte conmigo fue la peor de las costumbres, ahora no puedo dormir sin el calor de tu cuerpo. Créeme, me congelo, aún en verano mi piel está fría porque necesita tu contacto. La lejanía de tus piernas hicieron de mis dedos simples pedazos de carne, y la ausencia de tu fuego hizo de mi corazón un cubo de hielo. No se si podré levantarme mañana, y de dormir no hablemos, ningún ángel me despierta, no existe ningún movimiento en esta cama vacía. Antes escribía con magia, sentía con euforia, te besaba con pasión; ahora que no estás mis movimientos son lentos, ya no siento cosquilleos, murieron las sonrisas espontaneas, mi cuerpo impulsivo desespera al abrazar el aire que alguna vez compartimos. Quizá sea lo último que quieras escuchar, pero yo ya no escucho desde que tus sonidos escaparon de mi habitación, aquellos quejidos nocturnos retumban en mis paredes, pero son meros fragmentos de un c...

Enamorados en la noche eterna.

Puedo sentir el choque de nuestros labios en el beso que nunca tuvimos. Te siento aquí, siento lo suave de tu piel y lo dulce de tu voz. Si nuestras palabras coinciden no deberíamos perder el tiempo, mejor viajo al otro lado del mundo para concretar un encuentro perfecto, puedo transformar las horas que nos separan en los minutos más cercanos, y luego, tenemos toda la noche para encontrarnos. Tocaré tu puerta o me esperarás en el aeropuerto, ¿Prefieres una sorpresa o un plan? Mi mundo se mueve porque ya no puede existir sin tu presencia en mi suelo lastimado, curas mi tierra con cada paso, enciendes mi fuego con cada frase, mueves mis montañas con cada mirada. Es inexplicable, lo pienso mientras viajo y no le encuentro sentido.  Con la fuerza de un idiota enamorado, rompo las barreras y llego a ti, te sorprendes, tu rostro atónito se transforma en saltos de euforia, corres a mis brazos y te hago girar como en las peliculas que vimos alguna vez. El milagro de tu risa, la belleza de ...

Mr. Blue.

Él los quiere, los extraña, sueña todos los días con tenerlos frente a frente, ese abrazo queda como deuda y por siempre le pesa. Él sigue pensando en ella, y aunque sabe que no puede recuperar nada de lo sentido, sigue pensando que hubiera sido de ellos si él fuera alguien diferente. El hombre azul se siente débil, llora por las noches, soporta un dolor que no puede describir, cierra los ojos, pone sus manos en el pecho y dice: -Duele, sigue doliendo, ¿Por qué no deja nunca de doler? Quiero transformar este dolor en tiempo y darle una hora a cada uno de ustedes, a las personas que luchan por quedarse aquí, en el mundo que aceptan, con las personas que aman, con los pequeños y grandes sueños que quieren cumplir. Si esta hora les sirve aunque sea un poco, si conseguí transformar alguna de sus noches tormentosas, en noches tormentosas pero acompañadas, entonces mi presencia está justificada. Aún así las horas pasan y el dolor no se va, pasan los días y el dolor crece, pasan los años y......